Wednesday, June 06, 2007

Discotheque-2º parte (Prólogo)




“Él: Me voy a lanzar por la ventana.


Ella: Tírate


Él: ¿Qué?


Ella: Que te tires por la ventana.


Él: Ok. Lo haré



(Él camina hacia una de las ventanas)



Ella: Espera, espera.



(Él deja de caminar y mira el suelo con aire triunfante)




Él: ¿Qué quieres?



Ella: Elige otra ventana, esa no, vas a caer encima del jardín.



Él: ¿Quéeeee?



Ella: Eso. Vas a arruinar el jardín. Mañana estarás muerto y encima tendré que ocuparme de arreglar el jardín. Simplemente elige otra ventana para lanzarte.



Él: No, no, así no. No pienso lanzarme por ningún lado.



(Ella le da la espalda, sonríe y sigue escribiendo)”

Saturday, June 02, 2007

La Maga: Edith Aron

Reportaje a Edith Aron, la Maga


por Juana Libedinsky




"¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts"

Rayuela- Capítulo I


Ya no es la rue de Seine ni el Pont des Arts, sino un pequeño departamento en el elegantísimo barrio londinense de St. John's Wood, a pocos metros de la Abbey Road que hicieron famosa los Beatles y cerca del magnífico Zoológico de la ciudad. Pero la Maga sigue siendo la misma. Sí, porque la musa de Cortázar, la misteriosa protagonista femenina que deambula por Rayuela, el personaje más famoso de su libro más famoso y con el cual le rompió el corazón a sus lectores existió y existe. Y es Edith Aron, una encantadora señora de 80 años que vive en el más completo anonimato, escribiendo en las madrugadas silenciosas, entre las cartas y recuerdos del hombre que la inmortalizó para la literatura.

"Una sola vez, cuando en el almacén cercano a mi casa una chica mexicana me dijo que era una gran admiradora de Cortázar y que la Maga era su ideal, como era tan simpática pensé en decirle quién era yo. Pero no lo hice. No es un tema del que me guste hablar, no lo necesito y, además, a los ingleses nunca les interesó. Pero ahora… bueno, digamos que soy una señora mayor. Quizá no esté para el próximo aniversario de Cortázar", aclara suspirando.

BUSCADA

Cortázar dejó grabada la imagen de la Maga a los veintipico de años, con medias negras y zapatos colorados, fumando Gitanes y con el pelo despeinado. En 1963, en pleno furor de Rayuela, "todas las muchachas de la Facultad querían ser la Maga -recuerda Julio Ortega, editor de la edición crítica francesa de Rayuela y profesor de literatura de la Universidad de Brown-; y todos los hombres querían buscar su Maga, la fantasía masculina de la mujer enigmática que se relaciona con las fuerzas más intuitivas con una sabiduría inocente". Hoy, los amigos de Aron siguen fascinados por ella y la describen como una extraña belleza, alta e imponente, de nariz aguileña, ojos brillantes que miran muy fijo y el pelo corto color azabache. "Nadie me da mi edad, ¿sabe?", aclara con evidente coquetería y un dejo de acento alemán en su castellano bien porteño, y en el cual se le escapa cada tanto un macanudo. "¿Qué me vio Cortázar? No sé, ¡yo era simplemente una chica buena y agradable!", aclara risueña. Edith Aron nació en el Sarre, una región en el límite entre Francia y Alemania, "que de no haber sido lamentablemente anexada por los alemanes hoy sería un pequeño país independiente como Luxemburgo", explica. De familia judía, poco antes de la Segunda Guerra Mundial emigró con sus padres a la Argentina, donde ya tenían parientes. "Fui al Colegio Pestalozzi, a cuyos profesores les voy a estar por siempre agradecida. Me permitieron mantener una identidad alemana como la de ellos, profundamente distanciada de la política e ideología nazi." En un barco de vuelta a Europa, en 1950 y con 23 años, conoció a Cortázar. "Yo estaba en tercera clase, no pasaba nada demasiado interesante y, de pronto, vi a un muchacho tocar tangos en el piano. Una chica italiana con la que compartía la cabina me dijo que me miraba y que como era tan lindo, por qué no iba a invitarlo a nuestra mesa. Pero estábamos sentadas con gente muy rara, el mozo era muy viejo y no me animé." Al poco tiempo, ya en París, entrando en una librería, Edith vio una cara conocida. "Cortázar me reconoció también, e intercambiamos unas palabras. Nos volvimos a cruzar en el cine, viendo Juana de Arco. Luego, en los Jardines de Luxemburgo. Él estaba muy influido por los surrealistas, que creían que las coincidencias eran algo importante, así que me invitó a tomar algo, me leyó un poemita y hablamos de amigos comunes en Buenos Aires."

"Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico." (Rayuela, de Julio Cortázar, 1963)

Claro que no todo fueron encuentros casuales. "Cortázar trabajaba en una exportadora de libros en la esquina de mi casa en París, y venía a verme para almorzar. Era muy entretenido. Por ejemplo, me decía que le hiciera una ensalada azul. Yo no tenía idea de qué era eso. Entonces él tomaba cualquier ensalada y la llenaba de estampillas azules. Hacía todo el tiempo ese tipo de juegos, en los que yo nunca me sentí a la par. ¡Me acomplejaba porque él sabía tanto y yo sabía tan poco! No me decidí a irme a vivir con él justamente porque quería estudiar. Además, sabía que él admiraba mucho a Aurora Bernárdez, que estaba en Buenos Aires", confiesa con un susurro. "Con mucha discreción", aclara, sus recuerdos ya fueron publicados en 1999 en un libro que escribió en alemán, Las casas falsas, y publicado por una editorial de Heidelberg.

-¿Usted estaba enamorada?

-No lo sabía. Cierta noche Cortázar me dijo que Aurora vendría a pasar fin de año a París, y me preguntó qué era más importante para mí, Navidad o Año Nuevo. No sé por qué le dije que Año Nuevo, que Navidad la iba a pasar con mi papá. Cuando nos volvimos a ver, él había pasado Navidad con Aurora y se había decidido por ella. Fue sólo al perderlo que me di cuenta de que lo quería.

-Pero usted ya estaba para siempre asociada a él por Rayuela. ¿Se siente identificada cuando lee el personaje de la Maga?

-El me escribió diciéndome que había basado su personaje en mí, y nos pasaban, es verdad, cosas espontáneas como las de la novela. También hay algunos episodios, como ese en el que encontramos un paraguas viejo en las calles de París y le damos una ceremonia de entierro, que ocurrieron más o menos como los cuenta. Pero la Maga es un personaje literario.

-¿Cortázar era tan buen mozo como se ve en las fotos?

-Bueno, de chico tuvo un problema en las glándulas que hacía que pasara el tiempo y se viera siempre igual, sus enemigos le decían Dorian Grey, como el personaje de Oscar Wilde, porque su aspecto nunca cambiaba. Tarde en la vida se hizo operar y sólo entonces, por ejemplo, le creció la barba. Me parece que le costó tanto tenerla que nunca más se la sacó. Por otra parte, no podía tener hijos. Tuvo otro tipo de hijos, los libros, pero no de los de carne y hueso, que son los que humanizan. Y él era demasiado intelectual. Incluso usaba anteojos de joven sin necesidad, hasta que Aurora lo convenció de que se los sacara…

-¿Sintió celos por Aurora?

-Nunca sentí celos por Aurora. Más adelante, ellos insistieron en que, de tanto en tanto, fuese a comer a su casa. Yo era la chica que había aprendido junto a él. Después de todo, eso era lo que más le gustaba hacer, por algo en la Argentina había sido maestro de escuela. Pero la primera vez reconozco que me levanté de la mesa, me encerré en el baño y lloré. Yo había estado sufriendo sin darme cuenta. Y sé que él estaba un poco preocupado. Con el éxito que le trajo Rayuela, sabía que un poco me usó. Y ganó.

"No necesito decirte quién es Edith, vos lo habrás adivinado hace mucho, ¿verdad? Entonces, ¿vos te imaginás Rayuela traducida por ella? (...) En Rayuela, te acordás, la Maga confundía a Tomás de Aquino con el otro Tomás. Eso ocurriría a cada línea..." (Carta de Julio Cortázar a Paco Porrúa, extracto, 1964)


Edith Aron





LA DECEPCIÓN



Edith Aron asegura que a pesar de no haber sido la elegida, siempre le guardó un enorme cariño a Cortázar. Hasta que cierto día le sacaron las traducciones que ella estaba haciendo de sus libros al alemán y, peor aún, se enteró de este fragmento de la carta del escritor a su legendario editor, Paco Porrúa. "Me hizo muy mal profesionalmente. ¡Yo trabajé en el Instituto Goethe de Londres, en el Imperial College! Creo que Cortázar me confundió con el personaje. La realidad es que para entonces mi madre -a quien yo no veía desde hacía diez años- estaba gravemente enferma en Buenos Aires. Tuve que ir a cuidarla y me demoré en entregar las traducciones. Eran textos muy buenos, los hice ver por expertos. Cortázar estuvo muy mal en hacérmelos sacar. Luego se arrepintió, pero yo ya tenía una rabia infinita."

-¿Nunca más volvió a verlo?

-El decía que por el azar nos volveríamos a encontrar. Nos cruzamos en una Feria del Libro de Francfort. Y luego, un día en el metro londinense me lo encontré en el mismo vagón. Ya estaba con otra mujer, muy joven, llena de anillos de plata en los dedos, pero igual se sentó a mi lado y me preguntó de dónde venía. "De mi trabajo", le dije orgullosa. El me respondió: "¿No crees que este encuentro tiene algún sentido?" Y pidió que nos viésemos al día siguiente. Pero me había lastimado mucho, y yo ya no creía en la casualidad. Así que al llegar a la estación Picadilly le dije: "Me voy", y me bajé. Nunca imaginé que las próximas noticias que tendría de él serían las de su muerte, en 1984.

-¿Por qué no creía más en la casualidad?

-Una vez un rabino me dijo que ser judío es como una vacuna: funciona como defensa ante un momento crítico. Yo siempre fui muy liberal, nada religiosa, pero me parece que eso es verdad. Fíjese: yo acababa de leer a George Steiner respecto de una teoría del judaísmo que no acepta la coincidencia, y eso me sirvió para justificar no volver a verlo. Además, aparte de Cortázar yo tuve una vida muy linda. Soy la viuda de un artista inglés que trabajó un tiempito como corrector en el Buenos Aires Herald. Y tengo una hija, Joanna, que es cantante. Llegó a tener pasaporte argentino, que guardo con cariño. Como ella tenía dieciocho meses, le tomaron la foto y le hicieron estampar su dedito, aclarando, debajo: No firma aún. Es el último recuerdo que tengo del país, al que me encantaría volver, pero ya no puedo viajar mucho.

-Una última pregunta que me desvela. El personaje de la Maga andaba despeinado, cocinaba mal y fumaba Gitanes. ¿Y usted?

-No sé, creo que en una carta le escribí a Cortázar que estaba despeinada. Nunca fui una gran cocinera. Crecí en la Argentina, así que me sigo basando en el bife con ensalada. Y los Gitanes, bien fuertes, sí, me encantaban. Pero ahora, ¡sólo me dejan fumar Philip Morris Ultra Light!



"Edith Aron: la maga de Julio Cortázar", en La Nación, Buenos Aires, 07/03/2004














http://www.geocities.com/juliocortazar_arg/reportajemaga.htm


Friday, June 01, 2007

Las escenas son sencillas- Yanko González


A)

La primera es donde él la toma por sorpresa/ besando el pliegue que

sostiene las compras del hipermercado/ y ella bala como un bebé

de cientoveinteaños/ y comentan la segunda escena donde irán a encadenarse

con anillos calados/ él insiste en pararse justo al medio/ donde una rejilla

los sostiene de una vereda perforada hasta el abismo/ y olvidar hasta

más tarde que sobre sus techos explotará napalm con hijos/ ella dice

camina cariño de una vez por todas/ y pasan más de setenta-y-siete-meses-setenta-días-setenta-y-siete-horas/ él repite oculto por tercera vez la primera escena/

mientras ella

lo espera

con pescado.




B)

La otra escena es más sencilla: ella baja las escaleras a topetones/ él la busca

cegado por el té hirviendo/ rociado antes por ella en la cara/ el lugar

donde se ha encajado la puerta/ para apresarla/los gritos se inclinan

hacia el oído feroz del vecindario/ él confunde la de salida por la del baño/ ella

queda inmóvil esperando un brazo/ él se golpea la frente con la loza/

se desparrama/ un auto frena y ennegrece parte de su acera/ ella

recibe un aire mecido por dos tepas/ él se ahoga en su sangre que busca un hueco/

ella se abriga calle abajo.




C)


La última escena es donde ella le toma por sorpresa/ besando el pliegue

de las compras del hipermercado/ y él no escribe absolutamente nada

y cocina y sacude y riega todo el año/ y ella ordena cosas fritas/

que a él

le dan alergias.
Yanko González C.
Metales pesados, Editorial Kultrún, 1998.

Sunday, May 27, 2007

Friday, May 25, 2007

Los espejismos de la lluvia

Fotografía de Jan Saudek







Era la lluvia
o todos eran
un ejército de hombres
cercando las calles
de tus caderas salvajes
y tristezas eléctricas
que devolvían trenes
a su origen

traías contigo el infinito,
los poemas que nadie lee
y las trampas,
típico artilugio del miedo.
Crecían, hipnotizadas,
las formas de amarte
como con violencia contenida,
estrechez en los pulmones
cegados de humo
y vidrios de tu corazón.

Contigo
hay quien logra
vestir los ojos
de incendio,
estrellarse en las paredes metafísicas
que nos duelen
y volver,
entendiendo los secretos lenguajes
que esconde
tu silencio,
la mudez casi mágica
que detiene
con dientes, manos
y Dios,
la tierra toda.



Wednesday, May 23, 2007

María Juana la mapunky de La Pintana- David Añiñir










Gastarás el dinero
del antiquísimo vinagre burgués
para recuperar lo que de él no es;

volarás sobre las nubes de plata,
arrojarás bolas y lanzas de nieve
hacia sus grandes fogatas.

Eres tierra y barro,
eres mapuche sangre roja como la del apuñalado,
eres la mapuche girl de marca no registrada
de la esquina fría y solitaria apegada a ese vicio.

Mapuche en F.M. (fuera del mundo).
Tu piel oscura es la del SuperArchi venas
que bullen a borbotones sobre una venganza que condena.

Las mentiras acuchillaron los papeles
y se infectaron las heridas de la historia.
Un tibio viento de cementerio te refresca
mientras en la nube de plata estallan explosiones eléctricas.
Llueven indios en lanza,
lluvia negra color venganza.

Oscura negrura of Mapulandia Street
sí, es triste no tener tierra,
loca del barrio de La Pintana,
el imperio se apodera de tu cama.

Mapuchita kumey kuri malén,
vomitas a la tifa que el paco lucía
y al sistema que en el calabozo crucificó tu vida.
In the name of the father
and the spirit saint
AMÉN
y no estás ni ahí con ÉL.

Lolindia, un xenofóbico Paco de la Orden
engrilla tus pies para siempre.
Tu pewma habla más que la boca del discurso.

Mapulinda, las estrellas de la tierra de arriba son tus liendres,
los ríos de tu pelo negro de déltikas corrientes.

Kumey kuri malén,
loca mapunky post-tierra,
entera chora y peluda
pelando cable pa' alterar la intoxicada neuro.

Mapurbe,
la libertad no vive en una estatua allá en Nueva York,
la libertad vive en tu interior
circulando en chispas de sangre,
enjaulada en tu cabeza
y pisoteada por tus pies.

Wixage Anay
Mapunky kümey kuri malén.*
LA AZCURRÍA** ES GRATIS.





*Wixage Anay/Mapunky kümey kuri malén: Levántate/Mapunky, estás bien
**Azcurría (Coa): darse cuenta, entender







María Juana chi mapuny ta pintana tuwlu


Wülaymi chi kulliñ
fütxa kuyfi kotxüko ülmen gekelu
wüño nietual tüfeychi kizu genolu;

müpüwaymi wente liken txomü,
ütxüfaymi txükon ka yapüz wayki
fütxake kewlupürachi kütxal püle.

Mapu geymi ka fotxa,
mapuche ta eymi kelü mollfüñ chügarügel reke,
mapuche malen ta eymi malünochi chülkü gelu
tichi wütxe güñun ka kizulelu azkazinelu wezañmawpemun.
Mapuche F.M (wekun wall mapu mülelu).
tami zumiñ txawa gey ta SuperArchi pilkomollfüñ
yof yof chuluchulugelu pu wüñolün werinkelu.

Fentxen koylatun chügarüygün chi püllüf
fey üñfituwüy püram gütxam allfeñ.
Allush eltun kürüf fishküneymu
petu liken txomü mew txeinmekey llüfke txaitxayün.
mawüni indios wayki nünen,
kurü mawün az wüñolün.

Zumiñ kurü of mapulandia street
may, weñagkün gey genomapu gen,
wezwez La Pintana mew,
chi poz günen genkawfi tami kawitu.

Mapuchita kümey kurü malen,
rapitufi chi külün nüchefe tukunekelu
ka chi txapün zügu nüche mülewe mew
welun tukuymay mew
tami mogen.

In the name of the father
and the spirit saint
AMEN
fey mew norume mülelaymi kizu egü.

Lolindia, kiñe üzekachefe nüfe txürkülelumew tuwlu
txarimaymew tami namun feleweal.
Tami peuma zoy wün koyagtun mu züguy.

Mapulinda, pu wagkülen wenu mapu mew tami ütxen gey,
pu lewfü tami kurü logko magiñ gelu.

Kümey kurü malen,
wezwez mapunky post-tierra,
kizugünewün ka marmar ngen
txülkentumeken pañilwe wezalkayal chi ilel fün.

Mapurbe,
kümlen mogeley tsmi punwi mew
tuwaykülen pichurkenmollfüñ mew,
rakümkülen tami logko mew
ka punokalel tami namun.

Witxage anay
mapunky kümey kurü malen.
CHI AZCURRIA REFAL.



Versión Mapuzungun de Víctor Cifuentes.

Thursday, May 10, 2007

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Cerrado por derribo